El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó este miércoles que el índice de precios de consumo (IPC) de ese país aumentó a 5,4% interanual en septiembre.

Los especialistas estimaban datos con unas décimas más bajas, lo que además representó el nivel más alto de inflación en trece años.

Tras moderarse durante dos meses, la inflación volvió a trepar en septiembre, 0,4% con relación a agosto, cuando había marcado un descenso a 0,3%.

Más de la mitad de este incremento se debe a los alimentos y la vivienda; y una parte importante viene también de la energía (+1,3% en un mes). Los precios de los alimentos al menudeo, y no en los restaurantes, son los que aumentaron más (+1,2% en un mes).

En cambio, los precios de los pasajes de avión, la vestimenta y los coches usados bajaron.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó que los precios de la energía cederán para el primer trimestre de 2022 y, a nivel mundial, espera un pico de inflación en 2021, antes de una estabilización para mediados del año próximo.